Brillante y prolífica ha sido a través de los años la historia del fútbol rosarino que fue conquistando por mérito propio un lugar destacado en la consideración popular, no sólo de la ciudad sino también de todo el país y el mundo entero.
Prácticamente desde antes de la fundación de la Liga (hoy Asociación) Rosarina de Fútbol, allá por los albores del Siglo XX, los jugadores surgidos de los viejos potreros rosarinos, devenidos luego en escuelas de fútbol, fueron valorados y requeridos en el orden nacional e internacional.
Nuestras inagotables canteras de inferiores, cual fábricas sin chimeneas ni humo, continúan produciendo en cantidad y calidad los mejores jugadores de fútbol, que hoy como ayer, siguen participando de los torneos más competitivos del mundo con destacada actuación, aportan su presencia en gran cantidad a los seleccionados nacionales que tantos éxitos han cosechado para nuestro país a lo largo del tiempo y nos permite asegurar sin jactancias, que el reconocido fútbol rosarino pasea orgullosamente su rica historia de goles y gambetas por todas las canchas del mundo a través de sus destacados embajadores deportivos.
La contínua promoción de jóvenes futbolistas surgidos de nuestras Divisiones Inferiores, nos permite recrear permanentemente la siempre vigente jerarquía del fútbol rosarino en los planos competitivos nacionales e internacionales, ese histórico fútbol que fue forjador de un estilo de juego reconocido internacionalmente y que cimenta y respalda los calificativos de Cuna de Campeones y Capital del Fútbol, frases que nos distinguirán honrosamente para siempre.
Los hermanos Hayes, Hoover, Edward Jewells, Ricardo Le Bas (primer presidente de la Liga) Zenón Díaz, Daniel Green, Juan Hudson, José Pinoto Viale, el Piojo Franco, Julio Libonatti, Cataldo Spitale, Humberto Rosa, Gabino Sosa, Vicente de la Mata, Waldino Aguirre, y tantos otros nombres que sería interminable enumerar, fueron los precursores de los más de 500 jugadores que emigraron de nuestra ciudad para jerarquizar al fútbol de Argentina y el mundo.